
Que privilegio tenemos al haber sido escogidos para alcanzar y tocar el corazón de los niños. El llamado a alimentar a los más pequeñitos es una gran responsabilidad. Cuando entendemos que en nuestras manos han sido depositadas vidas preciosas para el Señor y que al ministrarles cada domingo estamos edificando el cuerpo de Cristo, podemos mirar de manera distinta el trabajo que hacemos como maestros en la iglesia.
Es el deseo del Señor habitar en medio de su pueblo y qué mejor lugar que en medio de los niños. Que fácil es compartir la Palabra con ellos, y además que entretenido, y que sorprendente es ver al Espíritu Santo moverse en medio de ellos sanando y restaurando sus vidas, además de equiparles para que cumplan el llamado que Dios tiene para sus vidas.
Hay tantos ejemplos en la Palabra de niños que fueron usados por Dios, el Señor se quería mover en medio de su pueblo y usó a niños para traer su presencia. La fe de ellos, tan simple y sin cuestionamientos es un canal limpio para ver la voluntad de Dios cumplirse en la tierra.
Te animo a que cada vez que tengas la oportunidad de pararte frente a tus niños, lo hagas con la excelencia que el Señor y ellos se merecen.
- Sala Cuna (0 – 2 años)
- Pre – Escolares (3 – 6 años)
- Escolares (7 – 10 años)
Como iglesia hemos entendido la importancia que tienen los niños en el reino de Dios y como Él nos ha llamado y capacitado para amarles, instruirles y equiparles para que puedan cumplir el llamado que Dios ha puesto en sus vidas.
Si quieres saber más acerca de este ministerio o como participar, en secretaría de IPD podrás tener mayor información.
"En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medios de ellos, y dijo: de cierto os digo, que si no volvéis y os hacéis como niño, no entraréis en el reino de los cielos" Mateo 18:1-3




